EMPRESA

DISEÑADOR

ROMEO SOZZI, DISEÑADOR Y EBANISTA


Un cuaderno siempre en el bolsillo, bolígrafos, lápices. Romeo Sozzi, el hombre de Promemoria, anota por instinto y por pasión. Observa una forma y la bosqueja. Puede ser el perfil de una montaña que evocará en una manilla. Puede ser la sinuosidad de una ola del lago que sugerirá el perfil de un cajón. Palabras sobre papel incluso para definir un color capturado en una nube, en una roca, en una fluorescencia. A Romeo le gusta memorizar los colores. Contarlos. Apoderarse de ellos. Y así, con su inseparable caja de acuarelas, reconstruirlos.
"Colores inteligentes", dice "que se escindirán de aquéllos estúpidos que no me interesan. Colores con carácter, susurrados, silenciosos. Presencias autoritarias pero que envuelven sin resultar violentas. Casi tímidamente. Colores listos a amalgamarse o suavizarse en contraste con las maderas, los tejidos, los metales. Colores capaces de enfrentar hasta la transparencia de los cristales. Romeo vive la idea y lentamente la transforma manualmente en un producto. Un buen modo de vivir el suyo, que selecciona el néctar de las cosas y de las situaciones. No es el "tanto" o "todo", y mucho menos el "demasiado": sólo lo mejor, lo hecho realmente bien, lo que lo consigue entusiasmar. "LO HERMOSO SIENTA BIEN".

Tercera generación de ebanistas especializados en la elaboración de la madera y en la restauración, Romeo Sozzi en los años setenta debuta en el interior decoration y desde 1988 dirige su propia empresa, Promemoria, que con el tiempo se ha convertido no sólo en una realidad creativa y productiva de atractivo internacional en el amoblamiento high profile, sino también en un inagotable banco de prueba de proyectos innovadores. Rigor, disciplina, pero siempre un fondo de entusiasmo y una fuerte personalidad de bon vivant. Porque el "hacer" de Romeo Sozzi no se reduce al ámbito profesional sino que es un fluido continuo, una corriente de pensamiento que penetra en cada rincón, incluso en el más íntimo, de su ser. A crear se aprende con la observación, tomando notas, escuchando armonías, respirando fragancias. Pero también degustando nuevos sabores, acariciando materiales, viajando por el mundo y estrechando una red de amistades maravillosas en todos los rincones del mundo.

Romeo Sozzi nace en 1948 en Valmadrera y sigue sus estudios en Milán en la Accademia di Brera. Amante profundo de su tierra ha vivido siempre en Lecco, inmerso en la naturaleza pero a un paso de la gran ciudad. Ha sabido infundir el sentido de la unión familiar en sus tres hijos, que une a los Sozzi desde hace generaciones en el ámbito afectivo y en el profesional.